Una de tantas, tantas de una…

“Eres tan ingenua, que hasta seguro que te gusta” –No, no me gustaba, pero me acostumbré a ello. Me hicieron creer, que era algo totalmente normal, hicieron que pasasen los días pensando que yo, yo, había nacido para ello, fui tan “ingenua” que hasta por ello, me sentía especial. 

Ahora me miro al espejo, y ¿sabes una cosa? No veo a la misma que veo en las fotos, ahora me miro al espejo y si veo a alguien especial, antes solo era una niña “ingenua”.

Antes gritaba, y si lo hacía, me tapaban la boca, ahora grito, pero para tapar bocas. 

No solo me callaron para que no gritara mientras que me dolía, también me callaron para que no gritara mientras recordaba, para que no contara. 

Intenté luchar por mis derechos, que “ingenua” fui. La sociedad nos señala fácilmente con un dedo si protestas, ¡cojones! El mismo dedo sucio con el que penetran en tus entrañas, en tu vida, y si duele, te jodes, ¿no? Si duele, mejor te callas, porque sino, la sociedad te mira raro, como extrañados, te hacen preguntas incómodas, e incluso llegas a pensar que dudan de tu palabra y ahí es cuándo empiezas a darte cuenta, que no solo duelen los hechos, ni el dedo con el que te penetran, sino que, desde ese mismo momento, también te dolerá ver como te juzgarán para siempre.  

Desde muy chica, quise no callarme, quise luchar por mis derechos, sin ser consciente de que yo misma me juzgaba, no me dejaba realmente luchar por lo que quería, ¿porqué? Porque siempre me afectó lo que opinarán los demás, siempre di más importancia a que opinarán (incluso a aquellos que me miraban raro, como extrañados, aquellos que me hacían preguntas extrañas o incómodas, y que me hacían pensar que dudaban de mi palabra). Es decir, realmente NUNCA a sido mi palabra, porque realmente me enseñaron a ser ingenua, yo no soy ingenua, me hicieron así, me enseñaron a caminar por un camino por el que jamás supe desviarme.  El mismo camino que ellos llaman “educación”. 

Ahora me doy cuenta que de forma muy consciente para ellos e inconsciente para mi, “ME CALLARON” incluso pensando la que “ingenua” de mi, que jamás lo harían, que jamás conseguirían callarme. Pues si, lo hicieron, y eso se le llama manipular, manipularon mi pensamiento, mi educación, e incluso me metieron miedo. Manipularon mi forma de ver las cosas, me enseñaron a ver que lo incorrecto era correcto, que hay que ir por donde dicen, no por dónde tu quieres, y que, al fin y al cabo, “eso es lo que hay” … si te gusta bien, y sino “te jodes” o te joden (y nunca mejor dicho). 

Manipulan tanto la realidad, que hasta le ponen un papel a tu vida, a tu miserable vida, pasas de ser una pobre “ingenua” a ser la “mentirosa”. ¡¡Como mola!! Yo sin saberlo, desde pequeña soy actriz, resulta ahora, que a mis 33 añazos o añitos, me acabo de dar cuenta del papelón que a sido mi puta vida. Que suerte aquellos a los que les inculcan a ir a la universidad, y ganarse el pan siendo, por ejemplo, abogado, a mi, me inculcaron la rama del arte dramático y ganarme el pan a base de ostias (metafóricamente hablando).  Y si te gusta bien, y sino “es lo que hay”.

Brutal, brutalmente espeluznante me resulta el darme cuenta de esto ahora, a estas alturas de mi vida. Miro hacia atrás y veo lo que veo, marionetas bailando al son del miedo, del qué dirán, del está bien o mal, de como nos inculcan algo que no existe, y como nos paran o frenan para poder ver la realidad. 

DOCTRINA, perdón, manipulación. ¡¡Coño, no!! ¡¡Perdón!! Se llama, o mejor dicho, lo llaman educación, ¿Qué es la educación? ¿te paraste a pensarlo alguna vez? 

“La educación es el proceso de facilitar el aprendizaje o la adquisición de conocimientoshabilidadesvalorescreencias y hábitos de un grupo de personas que los transfieren a otras personas, a través de la narración de cuentos, la discusión, la enseñanza, el ejemplo, la formación o la investigación. La educación no solo se produce a través de la palabra, pues además está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes. Generalmente, la educación se lleva a cabo bajo la dirección de las figuras con autoridad”

Curiosa definición de la Wikipedia, a mi me da mucho que pensar… Habla de que “alguien con autoridad” (normalmente mayor que tu, porque ya tiene “escuela”) te proporciona conocimientos, habilidades, valores, creencias, e incluso hábitos, pero… ¿quién nos dice que nos los trasmiten de forma correcta? ¿Por qué tenemos que tenerlos como referencia y hacer siempre las cosas como ellos nos dicen? Gracias a ello, yo he perdido media vida, porqué siempre pensé, o me enseñaron, que hacer las cosas así era “por mi bien”.

Por mi bien, por mi bien reprimía las lágrimas o el dolor para que nadie se diese cuenta, ¡¡que vergüenza!! Pensaba, si se enteran que por mi bien tengo que abrirme de patas siendo tan solo una niña….  “no temas” me decían, “tan solo te enseño como te tienes que comportar cuando seas una mujer, ¿Por qué quieres ser una mujer, no?”

De forma inconsciente, me enseñaron a callar cuando dolía, a reprimir lo que sentía, a callar, porqué si no, seguro que pensarían que era una mentirosa, o peor aún, una puta. Me inculcaron a hacer todo aquello que no quería, ¿sabéis porque? Porque siempre me enseñaron, ingenua de mi, que solo así, sería una mujer… 

Una mujer es la que se abre y cierra de patas, una mujer es aquella a la que llaman mentirosa y no la afecta, lucha, sigue hacia delante, ¿Por qué? Porque abrirse de patas se abre cualquier animal, cualquier hombre o mujer … Una mujer, es a la que llaman mentirosa y no le afecta, no se detiene, ¿Por qué? Porqué da igual, no importa lo que te digan, no importa que saquen ese dedo sucio y penetrante, lleno de jugos de tu niñez y te señalen, porque solo tú mujer, conoces tu historia, tu vida. 

No importa que papel te han echo vivir, o hayan querido que represente tu vida, ¿sabes porqué? Porque solo tú mujer, conoces tu historia. 

No importa el que dirán, no importa las veces que te critiquen, no importa lo que te juzguen, ¿sabes por qué? Porque solo tú mujer, conoces tu lucha. 

No importa cuantas veces hayas tenido que apretar fuerte los ojos, para intentar no ver el pasado, las críticas, los errores por los que te hayan señalado con ese dedo penetrante sucio de jugos, ¿sabes porqué? Porque solo TÚ mujer, lucharás contra ello. 

No importa cuantas veces tropieces, no importa cuántas veces caigas, ¿sabes porqué? Por que solo tú mujer, te levantarás solita. 

No importa el que dirán, no importa las risas hacia tú persona, ni las lecciones que nadie intenta darte, ¿sabes porqué? Porque solo tu mujer, te levantarás mañana un día más y lucharás por ti.

NADIE, absolutamente nadie lo hará por ti, solo TÚ mujer, darás vida a tu vida, solo tú lucharás contra la educación que nos dieron, solo tú pelearás por no recordar, pelearás contra un sistema que, entre todos, de forma inconsciente hemos construido o nos han hecho construir… ¿porqué? Porque si te abres de patas, eres una puta, si hablas serás una mentirosa y si te quejas. ¡¡algo le habrás echo!! 

Ya basta, soy dueña y señora de mi vida, de mis actos, decisiones e incluso de mis errores y porque no, también de mi felicidad. Dejarme que me equivoque, dejarme que decida, ¿y si me caigo? No pasa nada, solo yo, mujer, me levantaré y aprenderé y lloraré. Y me secaré mis lagrimas y seguiré adelante, ¿porqué? Porque solo yo, lo aré por mi, nadie me quitará las piedras del camino, nadie me indicará el camino a mi felicidad, ¿por qué? Porque solo yo se lo que soy, solo yo se lo que quiero y hacia donde quiero ir, y cuando de una vez por todas, cierre los ojos, los apriete fuerte y no vea ese dedo penetrante sucio llenos de jugoso de mi niñez, pero me recuerde riendo, saltando y siendo feliz… hasta ese mismo momento, no lo seré.

Porque hasta que no nos afecte el que nos llamen mentirosas por contar nuestra historia, o no nos cuestionen con un “que le habrás echo” .. hasta ese mimo momento, no serás feliz…

Porque hasta que no temamos en abrirnos de patas por miedo a sentirnos unas putas, hasta ese mismo momento, no seremos felices….   

¿Pero sabes una cosa? Que me llamen puta, porque me gusta abrirme de patas, porque disfruto, porque me da amor quien yo quiero, porque me da sexo quien yo necesito que me lo de, ahí está el secreto QUIEN YO QUIERO. Que me llamen puta por disfrutar de mi cuerpo y del suyo, de sus dedos penetrantes, pero no sucios, de sus excitantes palabras hacia mi, porque disfruta de mi, ¡de mi siendo MUJER!

Ahora te toca a ti, disfrutar de ti, de tu vida, de tus errores, de tus actos, de abrirte o cerrarte de patas, de mirar hacia otro lado cuando te insulten, de que nada te afecte, de conocer realmente cual es tu historia, que necesitas, que te hace sentirte viva, que te hace feliz, sonreír e incluso, llorar de felicidad… ahora eres tú y solo tú, quien manda en ti y en tu cuerpo, ábrete de patas, tapona tus oídos, libera tus miedos, no los encierres, déjalos ir, vuela mujer, vive, quiérete, y por encima de todo RESPETATE!

Joana Ropero, YMLPT

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1 Comentario

  1. Artículo sobrecogedor, profunda reflexión sobre la ponzoña humana que repta sobre este mundo repugnante, infestado de criaturas que se llaman hombres pero que solo encuentran solaz en la vejación de las mujeres.

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